ВУЗ: Не указан
Категория: Не указан
Дисциплина: Не указана
Добавлен: 13.04.2021
Просмотров: 1285
Скачиваний: 26

de oficinas. En la puerta había varios coches de la Policía
Nacional
6
.
–¿A dónde va, señorita? –me preguntó un policía.
–A «Publimagen». Soy detective privado y la empresa me
ha contratado.
–Yo no puedo dejar entrar a nadie –dijo él.
–Pues yo tengo que entrar.
Estaba empezando a ponerme nerviosa.
–¡Sánchez! Ve a buscar al sargento.
El cabo habló con el sargento, el sargento con el tenien-
te, el teniente con el inspector
7
, etcétera, etcétera. Por fin,
a la una, entré en «Publimagen». Alberto estaba en la entra-
da.
–Perdona, chico, el tráfico y esos policías de ahí fuera que
no me dejaban entrar...
–No te preocupes, pasa, pasa.
Entramos en un despacho muy elegante: sofás de cuero,
una mesa de cristal, italiana seguramente, y cuadros muy
caros en las paredes. Un Tápies, un Miralles, un Arroyo y una
litografía de Miró
8
. «Publimagen» era realmente una
empresa muy importante, la agencia de publicidad más
importante del país, según algunos.
–Emma, por favor, que no nos moleste nadie –dijo Alberto
a una chica sentada junto a la puerta de su despacho.
Al fondo de un pasillo había muchos policías. En ese
momento salió un fotógrafo.
«La oficina de Zabaleta», pensé yo.
9
Tripa Llamada habana 11/1/08 09:56 Página 9

4
–Cuéntamelo todo, con todos los detalles. Todo puede
ser importante
–Sí, claro, claro –dijo pensativo Alberto–. No sé por dónde
empezar...
–¿Cuándo lo han encontrado?
–Esta mañana. Su secretaria, Blanca Fanjul, ha llegado a
las nueve. La puerta de la oficina de Zabaleta estaba cerra-
da con llave por dentro. Ha llamado y no ha respondido
nadie. Ha pensado que era un poco raro y ha venido a pedir-
me la llave. Y...
–¿Quién tiene esa llave?
–Sólo yo. Y Zabaleta, claro. Él tenía dos. Una la ha encon-
trado ya la policía. La llevaba en el bolsillo. La otra..., la
tenía en casa, supongo.
–Bien, sigue, sigue.
–Blanca ha abierto y... Y allí estaba. Muerto.
–¿Cómo?
–¿Qué?
–Que cómo ha muerto.
–Un tiro. La pistola estaba sobre la mesa, al lado de su
mano.
–¿Suicidio?
–La policía cree que no. Otra cosa: piensan que murió
entre las ocho y las once.
–¿Sabes si la policía ha encontrado alguna otra cosa
importante? Algún objeto, alguna pista...
–Sí, una carta, una carta de despido.
–¿Para quién?
–Para mí. ¿Entiendes ahora por qué estoy tan nervioso?
–Calma, tranquilo, Alberto. Todo se aclarará. ¿Tenías pro-
blemas con él?
10
Tripa Llamada habana 11/1/08 09:56 Página 10

11
Tripa Llamada habana 11/1/08 09:56 Página 11

–No, ningún problema. Bueno, Zabaleta era una persona
difícil. Tenía bastante mal carácter y era muy exigente
pero... bueno, nosotros dos trabajábamos bien juntos, creo
yo. No tenía ninguna razón para despedirme.
–¿Estás seguro?
–Sí, segurísimo.
–¿Dónde estaba la carta? –pregunté yo.
–En uno de los cajones de su mesa.
–¿Ha pasado algo especial en la agencia últimamente?
¿Algo raro...?
–Especial, no. Tenemos mucho trabajo. Y un trabajo muy
importante: la campaña electoral de Alfonso Juárez.
Alfonso Juárez es el líder de un nuevo partido de centro
derecha. Es un partido pequeño todavía pero mucha gente
piensa que pronto va a ser un partido importante.
–En ese tema, Zabaleta y yo no estábamos de acuerdo
–continuó Alberto.
–¿Por qué?
–Ya sabes, la política es muy complicada y.... Bueno, a mi
no me gustan ni Juárez ni su partido. Creo que no es bueno
para la agencia trabajar para ellos.
En ese momento sonó el teléfono. Era Emma, la secreta-
ria de Alberto. El inspector Gil quería hablar con él. Me
quedé sola en la oficina y pude mirarlo todo tranquilamen-
te: era la típica oficina de un
yuppie
9
madrileño. No había
fotos de niños sobre la mesa. «¿No se habrá casado?», me
pregunté. ¡Hacía tantos años que no nos veíamos...! No
sabía nada de su vida.
12
Tripa Llamada habana 11/1/08 09:56 Página 12

5
Unos minutos después, Alberto volvió.
–Háblame un poco de Zabaleta –le dije–. ¿Edad?
–Unos cuarenta y ocho o cuarenta y nueve.
–¿Casado?
–Sí. Su mujer es María Victoria Villaencina.
–¿La que a veces sale en
Hola
10
?
–Sí. Una mujer muy...
–¿Muy qué?
–No sé cómo decirlo... Muy especial. Muy inteligente,
muy elegante... Es hija del Marqués del Carpo, ya sabes...
–No, ni idea, sólo leo
Hola
en el dentista y en la pelu-
quería.
–Bueno, pues eso, es una aristócrata, pero de la aristo-
cracia pobre.
–¿Qué tal iba el matrimonio? ¿Problemas?
–No sé, quizá. Ignacio y yo no hablábamos de cosas per-
sonales.
–¿Cuándo puedo hablar con ella?
–¿Con la mujer de Zabaleta?
–Sí.
–No ha llegado todavía. Cuando llegue a Madrid, supongo.
–O sea que estaba fuera...
–Estaba de vacaciones en Cuba, en La Habana. Llega esta
noche, creo. Ella fue la última persona que habló con
Ignacio Zabaleta. Le llamó anoche desde la Habana, a las
nueve y media, hora española. Allí en La Habana, eran las
tres y media.
–¿Y tú? ¿Dónde estuviste anoche desde las ocho hasta las
once?
–A ver...
Alberto intentaba ordenar sus recuerdos.
13
Tripa Llamada habana 11/1/08 09:56 Página 13